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martes, 24 de marzo de 2015

El creador de ilusión

Recuerdo como si fuera ayer enfundarme la camiseta de Phoenix Suns con el número 13 y con el nombre de Steve Nash a la espalda e ir a entrenar soñando con copiar cualquiera de sus maravillosos pases. Era una ilusión. Mi ilusión. Y el base canadiense el hombre que la creó. No creo, objetivamente hablando, que llegará a dominar el baloncesto ni la milésima parte de lo bien que él lo ha dominado durante todos estos años, pero botando el balón, lanzando contrataques y jugando el pick and roll con la camiseta morada he vivido, sin ninguna duda, algunos de los momentos más felices jugando al baloncesto. Porque por encima de todo, eso ha sido Nash en su carrera: un creador de ilusión.

El párrafo anterior es solo una muestra de lo que fue capaz de crear Steve Nash durante las 18 temporadas en las que saltó a la cancha haciendo felices principalmente a seguidores de tres equipos, Dallas Mavericks, Los Angeles Lakers y su gran amor, Phoenix Suns. 1217 partidos e infinitos momentos. 1217 partidos e infinitas veces que nos puso el corazón en un puño o un grito en el cielo con un pase entre las piernas del rival, con su maestría para jugar el pick and roll o con una dejada artesanal para encontrar absolutamente libre de marca a un compañero que muchas veces no se podía esperar el pase. Y nadie podía culparle. Nash imaginaba un pase donde no había nada. Y si le habéis visto jugar estaréis de acuerdo conmigo; NO HABIA NADA. Con esos pases inimaginables dio algún que otro pelotazo y rompió alguna nariz, pero sobre todo llevo manos a la cabeza y abrió bocas de asombro.


     
Su carrera deportiva se movió principalmente en dos ciudades. Phoenix- Dallas- Phoenix. Un viaje de ida y vuelta que marcó su carrera. Cuando regresó de su periplo texano, Steve Nash fue Phoenix Suns en una de las épocas más exitosas de la franquicia de Arizona. Y Phoenix Suns fue Steve Nash en la época más brillante del base de Canadá. Imposible entender el equipo de Mike D´Antoni sin la dirección de Steve. Fue la época del corre y dispara que tan famoso se hizo en la NBA. Llega y lanza. Tan admirado como criticado pero apasionante de ver. Steve lo montaba para que Marion, JoJo, Quentin Richardson, Grant Hill o Raja Bell lo finiquitaran. Si había imposibilidad de correr, Steve Nash jugaba el pick and roll con Amare Stoudemire como no se había visto en la liga desde Stockton y Malone. ¿Cuántos mates hizo Amare jugando con Steve? Incontables. Era una jugada que todos conocían pero que nadie era capaz de defender. Ah, y es de ley, sería un pecado no hacerlo, recordar aquella maravillosa película, ¿Cómo se llamaba? Ah sí, “Cuando Steve Nash creó a Marcin Gortat”.

“It was something that was magical” Palabras de su más fiel socio después de conocer la retirada del hombre con el que mejor ha funcionado en una pista. La relación Steve- Amare estaba condenada a salir bien. Y si, fue algo mágico. Un interior potente y rápido con facilidad para machacar el aro y un base con un don para encontrar el pasillo libre. Encajaron desde el minuto uno. Noche tras noche Amare explotaba aros después de pases imposibles. Temporadas dominando los highlights con absoluta mano de hierro.        

Quiero detenerme un momento en los dos premios MVP que lucen en su palmarés individual, el mayor logro (material) que cosechó como jugador de baloncesto. Temporada 2004- 2005 y 2005- 2006. Las temporadas en que el run and gun alcanzó niveles excitantes en Phoenix con Nash a los mandos. Con el MVP de la regular season pasa una cosa. No hace falta tener uno para ser de los mejores jugadores de la historia pero si tienes uno lo eres. Steve Nash tiene dos. Más que Kobe, O´Neal o Garnett. Jamás, y digo jamás, un jugador como Steve ha ganado el premio de MVP. Es justo poner esto en relevancia. Habitual coto privado de jugadores más mediáticos y de un perfil diferente al suyo, como Kobe, Iverson o Jordan, nadie podía imaginar a un jugador altruista y prominentemente pasador conquistando el premio a mejor jugador de la temporada, menos dos temporadas seguidas. Pero Steve cambió esto. Cambió leyes escritas a sangre y fuego y triunfó. Triunfó, también es justo decirlo, porque siempre fue un excelente tirador, aunque esta cualidad quedase muchas veces opacada por el arte que salía de sus manos en forma de pases.  



Porque además, y esto no es algo menor, el canadiense apareció en su máxima expresión cuando más se le necesitaba. El cenit de su juego coincidió con una época en la que la liga vivía lejos del reluciente listado de bases del que disfruta hoy (saludos Stephen Curry, Kyrie Irving, Damian Lillard, CP3 y tantos y tantos). La NBA atravesaba el desierto en el puesto de uno que solo maquillaban un Jason Kidd ya maduro y apariciones irregulares y esporádicas de otros jugadores.     


No me apetece, ni quiero, recordar sus últimas temporadas en los Lakers. Parecía que Howard, Kobe, Pau y él se comerían el mundo pero a Nash ya le estaban empezando a comer las lesiones. El hombre que no cometía errores en la cancha cometió uno al pensar que podía jugar hasta pasados los 40. Era su ilusión, tantas veces lo dijo, jugar más allá de la cuarentena. Era su ilusión, valga la redundancia, seguir ilusionando. Era su ilusión seguir regalando canastas a sus compañeros y ponernos el corazón en un puño y el grito en el cielo. Steve, sinceramente, gracias y te echaré mucho de menos.   

lunes, 22 de diciembre de 2014

La dificultad de calibrar a Rajon Rondo

Tras demasiadas especulaciones y probablemente después de dejar pasar mejores oportunidades, Danny Ainge y Boston Celtics envió a Rajon Rondo a Dallas Mavericks a cambio de Brandan Wright, Jae Crowder, Jameer Nelson y una segunda ronda del draft que aterrizaron en la ciudad del equipo más laureado de la historia de la liga. Las reacciones no se hicieron esperar por supuesto y lejos de mantener una homogeneidad los aficionados disparaban opiniones en muy diferentes direcciones. Dallas había reforzado su posición más débil pero había debilitado en exceso su banquillo y aparecían dudas sobre la futura convivencia entre Rondo y Ellis. Boston sumaba jugadores interesantes y otra ronda de draft pero a algunos les sabía a poco después de haber tenido, seguramente, mejores ofertas que la finalmente aceptada. Tal vez sea este un traspaso que cambie el devenir de la temporada de los Mavs, porque sin ningún género de dudas, Rondo es la estrella del traspaso y aquí voy a intentar exponer de la manera más respetuosa posible mi opinión sobre él.   

Lo primero que debo decir es que Rajon Rondo me parece el jugador más difícil de calibrar en toda la NBA. De hecho me ha costado más de una discusión por esa maravillosa  red social llamada Twitter. Cruces de opiniones entre los que no tenemos un gusto por su juego y los que le adoran. Sus fans pueden tener la suficiente carga de argumentos para defenderle como uno de los mejores bases de la liga (asistencias, ayuda en rebotes, creatividad en el pase, facilidad para triples- dobles) y sus detractores tienen sobradas razones para defender lo contrario (porcentaje de tiro, fracaso actual en tiros libres, falta de protagonismo después de la partida de Pierce, Garnett y Allen, clasificación del PER…). Sobran las razones para situarle como un base Top 5 en la liga o para dejarle fuera del Top 15.  

Rondo en la actualidad

Pero en la actualidad, ¿Quién es Rajon Rondo en la liga? ¿Qué puesto ocupa entre los bases de la NBA? ¿Está al nivel de los Parker, Curry, Westbrook, Wall o Irving? Objetivamente Rajon Rondo no puede estar en la conversación por ser el mejor base de la liga y creo que no puede estar ni tan siquiera en la conversación por entrar en el Top 5. Comprobemos lo que cuentan algunas de las estadísticas de la NBA.

Rajon Rondo promedia 8.2 puntos, 10.7 asistencias, 7.5 rebotes con un 39.8% en tiros de campo (24.2% en tiros de 3), 33.3% en tiros libres en 31.9 minutos que juega en cada partido. Eso deja a Rondo como un base por debajo del promedio en puntos y cualquier % de tiro y por encima del promedio en asistencias y rebotes. 

Sin embargo la clasificación de eficiencia de los bases de la liga cuenta una historia terrible para Rajon Rondo. Se sitúa en el puesto número 33 de la clasificación por detrás de multitud de jugadores que en teoría (y en la práctica) son inferiores a él. Entiendo que muchos aficionados pueden tener duda sobre si el PER narra una historia real o no sobre los bases de la NBA. Veamos los cinco primeros nombres que aparecen en la lista: Westbrook, Curry, Paul, Lowry y Lillard. Veamos los cinco siguientes: Teague, Thomas, Wall, Conley e Irving. Los mejores están los primeros en esta lista. No hay mucho sobre lo que discutir en este caso.  

Vámonos ahora al True Shooting Percentage, una medida que incluye tanto tiros libres, como de dos, como de tres. Rajon Rondo se hunde en la lista hasta el puesto número 67 de, y me duele decir esto, ¡¡68 bases!! Rajon Rondo tiene un porcentaje de acierto en tiros libres de un 33.3%. El porcentaje de toda su carrera para el maestro Shaq fue de más del 52% para que os hagáis una idea de lo terrible que está siendo la temporada de Rondo en este apartado.  

Rondo domina por otro lado las clasificaciones para bases de asistencias y de rebotes por partido. Su tendencia a ayudar en el rebote ha sido históricamente muy valorada en la liga y le ha llevado a conseguir una cantidad de triples- dobles impresionante a lo largo de su carrera.  Su presencia entre los mejores asistentes de la liga no es desde luego una novedad y se ha convertido en la firma del base. Pero, ¿Compensa Rajon Rondo todos los problemas de su juego con sus habilidades y cualidades? Bueno, creo que sin duda no. En los mejores momentos de los Celtics compensó sin duda. Un jugador que demostró carácter en Playoffs y que encajaba a la perfección con Allen, Pierce y Garnett. No necesitaba tirar y además su potente físico le permitía entrar al aro como cuchillo en mantequilla. Pero el tiempo ha pasado y Rajon es un jugador mucho más limitado en lo físico y que no ha avanzado en su tiro, o incluso lo ha empeorado.   

¿Qué necesita Rondo?

Estrellas a su lado. No es algo de lo que los seguidores de Rondo se tengan que avergonzar. Rajon Rondo necesita estrellas a su lado para ser eficiente y funcionar. Rondo mostró su mejor cara cuando compartía pista con tres jugadores fantásticos, con tres jugadores que recordaremos durante toda la vida. Cuando Garnett, Pierce y Allen dejaron Boston Celtics después de lograr el anillo, Rondo demostró no poder ser cabeza de león y no poder ser el líder de un equipo. Batallando con las lesiones Rajon Rondo no pudo dar el salto para convertirse en una superestrella en la liga. Sus promedios siguieron la misma línea. Rajon no tomó más tiros, no metió más puntos y no mejoró su porcentaje de acierto en tiros de campo.  

Eso si, si Rondo necesita estrellas, en Dallas se las va a encontrar. Esa es la mejor noticia para él. Nowitzki, Parsons, Ellis y la potencia de Chandler son una buena razón para creer que podremos ver al mejor Rondo en Dallas. En definitiva parece ser ahora o nunca para el jugador de Louisville. El empujón que le tiene que dar a su carrera se lo tiene que dar ya y no va a encontrar mejor sitio para hacerlo que Dallas y a la edad de 28 años, en plena madurez y  rodeado de muy buenos jugadores. Surgen dudas de su convivencia con Monta Ellis. Rajon y Monta son dos dominadores de balón, dos jugadores con un especial gusto por el bote de balón en la cancha. Carlisle tendrá que demostrar  otra vez lo buen entrenador que es y Rajon Rondo que puede volver a ser campeón de la NBA.  

 
 

jueves, 3 de julio de 2014

El speed dating de Carmelo Anthony.

Tras tres años de matrimonio con el equipo de la Gran Manzana, con sus idas y venidas, sus alegrías y decepciones, Carmelo Anthony decidió poner fin, de momento, a su relación con New York Knicks. Ni la llegada del Maestro Zen con todo lo que ello conlleva, ni el fichaje de Derek Fisher como entrenador consiguieron evitar que el crack decidiese salir al mercado abierto a probar, a buscar nuevos horizontes deportivos y económicos provocándose una ruptura con el equipo de su ciudad.  
  
Y como después de las rupturas lo que recomiendan es salir de casa, Carmelo decidió seguir esto a rajatabla. Así es como Carmelo entró en el speed dating que es la agencia libre. Citas rápidas de ocho minutos que pueden acabar bien o como el rosario de la aurora. Los primeros “ocho minutos” se los dedicó al equipo que parecía (y parece) favorito en todas las apuestas, Chicago Bulls. El cortejo fue profundo y desde luego parece que hubo cariño y esfuerzo, al menos por parte de los Bulls. No sabemos si hubo besos, rosas y poemas, pero si sabemos que Derrick Rose se volvió a enfundar sus zapatillas e hizo un entrenamiento privado para demostrar que va a ser capaz de jugar a gran nivel después de otra temporada para olvidar por las lesiones. Ojala.

Después de una copa en la estación Chicago, Carmelo reparó en las potentes curvas de los equipos texanos. A Houston le ha dedicado los segundos “ocho minutos” de su noche loca. Si Chicago le puso las zapatillas a Rose, parece que Houston se las quito a Lin, que tiene la mala suerte de vestir el mismo número que Anthony y que vio como Melo era recibido con carteles con el ´7´. Houston tiene dos razones que a cualquier jugador le harían enloquecer: Howard y Harden. Y tiene una que le debería acojonar: su entrenador. Seguramente aun sorprendido por todo lo que le habrá ofrecido Houston, Carmelo estará siendo cortejado por una de las mezclas más raras que uno se puede encontrar en la agencia libre: Dallas Mavericks. Un equipo de veteranos con el propietario más especial de la liga al mando, Mark Cuban. Un inciso, suponemos que a esta hora ya iría bien servido, pero sino Cuban se encargaría de ello en la preciosa limusina que ha recibido al jugador. 

Pero si pensabais que Carmelo Anthony había acabado su noche triunfal os equivocabais, porque antes de acabar el speed dating le queda charlar con Los Angeles Lakers, que parece que también van a poner todo de su parte para atraer al jugador. Todo menos su entrenador, por la simple razón de que aún no lo tienen (a mi parecer una locura, una temeridad). Pero Kobe Bryant estará en la reunión. Y no. Yo no subestimaría el poder de convicción de Kobe. Lakers le puede ofrecer una ciudad con vida propia y un trio con el rookie Randle y Bryant. 
          
Cuando acabe de hablar con todas las opciones, supongo que pronto, alguien le debería dar un micrófono a Carmelo y que hable. ¿Qué decisión va a tomar? Parece que la vuelta a casa ha dejado de ser una opción, salvo embrujo Zen, y que a Carmelo le seduce la idea de formar equipo con Noah y Rose en  una ciudad de baloncesto como Chicago. La resolución de esta bonita historia llegará pronto. Estaremos atentos.