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sábado, 11 de julio de 2015

Locura y vértigo en Arizona

En una liga como la NBA, hay dos cosas muy complicadas de conquistar a nivel de equipo. La primera es conseguir que con el paso del tiempo el público te recuerde a pesar de no haber levantado el título a final de temporada y la segunda perfeccionar un estilo de juego hasta el punto emocionar y hacer vibrar al espectador. Los Phoenix Suns de Mike D´Antoni, Steve Nash y Amare Stoudamire maravillaron al mundo del baloncesto desde el primer día que se encontraron, allá por el año 2004, cuando Nash llega a Phoenix desde Dallas.  


Esta es, en cierto modo, una historia de protagonistas desacreditados y olvidados en la actualidad. Los tres actores principales de la película que nos ocupa tuvieron serios problemas una vez salieron de Phoenix, el lugar que les vio en el pleno éxtasis como jugadores y entrenador: Steve Nash tuvo problemas al alargar en exceso su carrera en Los Ángeles, Mike D´Antoni decepcionó como entrenador en sus siguientes aventuras y Amare Stoudamire, por culpa de las lesiones, perdió la alegría y electricidad en sus piernas que tan efectivo le había hecho. 


El run and gun, el corre y dispara es una ofensiva tan fácil de explicar como parece. Correr, correr y correr. Lanzar tan pronto como sea posible. Y anotar claro. Y eso fue lo que hizo Phoenix Suns desde 2004 hasta 2010. Las estadísticas son claras y hablan por  sí solas. De la temporada 2004- 2005 a la 2009-2010 solo en una de ellas Phoenix Suns no lideró la lista de equipos más anotadores. La confianza y acierto con la que desplegaban los jugadores la ofensiva de menos de siete segundos era digna de ver. Velocidad para desbordar las defensas rivales.  

Steve Nash fue sin ningún tipo de duda la pieza clave para los Suns durante estos años de locura y vértigo. Sus dos premios MVP (2005 y 2006) fueron el agradecimiento de la liga a una máxima que se perpetuó partido tras partido durante esas temporadas: daba gusto ver jugar a Steve. Su dominio del pick and roll, que con tanta maestría realizó con Amare durante las temporadas que coincidieron en Arizona, es lo primero que llamaba la atención de su juego. Los huecos imposibles que solo él veía a la hora de hacer un pase y que te hacían preguntarte: ¿Dónde narices estaba ese hueco? Pero lo verdaderamente especial es que Steve hacía que el pase sobre el que giraba la pregunta se renovara en cada ataque. Un continuo show sin final, acompañado de un tiro letal desde la larga y la media distancia que quedaba empañado por su capacidad para el pase. Una luz fija que brillaba en una época difícil para los armadores puros. 

El canadiense tuvo en su mejor socio a Amare Stoudamire, el chico que lo finalizaba todo, la bestia que hacía temblar los aros de las canchas NBA. Steve Nash le encontraba cuando ni siquiera le buscaba. El don que tienen los grandes jugadores. Amare supo aprovecharse de ello y forjo una fama de superestrella que tal vez no le pertenecía. Pero no se le puede negar a Stoudamire el hecho de que se convirtió en el mejor finalizador de la liga durante todos esos años.    

Conviene también dar su parte de crédito a un entrenador que en la actualidad carece de ello. Mike D´Antoni no ha tenido ni suerte ni acierto en los Knicks y en los Lakers, pero lo que construyó en los Suns junto con Steve Nash merece la pena ser recordado. Dio las riendas del equipo al base canadiense (el simple hecho de entregar las riendas de un equipo a un jugador no es fácil para un entrenador) y cargó las baterías de los jugadores de confianza para que cualquiera de ellos pudiera y se atreviera a tirar en situaciones cómodas. Su trabajo defensivo, como siempre, no fue el mejor pero merecía la pena ver cada jugada desde que un jugador de Phoenix cogía el rebote defensivo. Eran pequeños placeres que al final del partido te hacían sentir pleno.   

Shawn Marion, Boris Diaw, Raja Bell, Leandro Barbosa, Joe Johnson o Jason Richardson fueron algunas de las otras piezas necesarias e importantes para el éxito de los Suns de D´Antoni. Las piernas que podían seguir el ritmo impuesto por Nash y las manos que eran capaces de finalizar con acierto cualquier situación de contraataque.   


De la temporada 2003-2004 a la 2004-2005 todo cambió para los aficionados de los Suns. Tras un record de 29-53 en la 2003-2004 en la que lo único positivo fue la llegada al banquillo de D´Antoni, los Suns cosechaban más del doble de victorias yéndose hasta las 62 victorias en la 2004-2005, aprovechando la llegada de Nash, la explosión de Amare y las buenas temporadas de Joe Johnson o Shawn Marion. Phoenix tenía el campeonato de división y enfocaba los Playoffs con todas las expectativas hasta que en las finales de Conferencia se encontraban con la que iba a convertirse en su bestia negra en las siguientes temporadas, San Antonio Spurs, que acababa con las esperanzas con un contundente 4-1.

La época triunfal de la franquicia de Arizona había llegado y Phoenix Suns encaraba la temporada 2005-2006 con las expectativas por las nubes y la responsabilidad de hacerlo bien aunque ya sin la presencia de Joe Johnson. Phoenix conseguía otro título campeonato en su división y acababa con los Lakers (susto incluido) y los Clippers para plantarse en por segunda temporada consecutiva en las finales de Conferencia Oeste, esta vez para enfrentar a Dallas Mavericks. Esta vez era Dirk Nowitzki quien iba enterrar las opciones del equipo de D´Antoni.

Comenzaban las dudas. ¿Se podía levantar el título, conseguir un anillo, con el estilo de juego desenfadado que llevaba a cabo Phoenix Suns? Phoenix era el equipo más brillante de los últimos años en ataque pero el peor de la liga en defensa y eso parecía no tener solución.  

La temporada 2006-2007 ofrecía otra oportunidad al equipo de D´Antoni, pero el nudo y el desenlace fue desgraciadamente el mismo. Una buena Regular Season permitía a los Suns alzar el título de campeón de división con 61 victorias pero el destino les acabaría cruzando con los Spurs en semifinales de Conferencia Oeste. Y los Suns volvieron a recibir un gancho de derechas en el rostro por parte de Popovich y los suyos cayendo por 4-2 y dejando claro que San Antonio se había convertido en un equipo que se les daba especialmente mal.

Porque la relación Spurs- Suns no iba a concluir en ese punto. En la temporada siguiente volvían a cruzarse en Playoffs, esta vez en la primera ronda y el resultado iba a ser aún más traumático, 4-1 y la sensación de impotencia, de que no había nada que los Suns pudieran hacer para superar el escollo que San Antonio suponía cada temporada para ellos. La temporada 2007-2008 traía consigo además un sorprendente movimiento por lo que la incorporación de O´Neal, el pivot más dominante de los últimos tiempos suponía para el estilo de los Suns. 


Pero el mayor cambio en la estructura de los Suns iba a llegar en el verano de 2008. Mike D´Antoni dejaba de ser entrenador y Alvin Gentry asumía el mando. En una Conferencia Oeste cada vez más competitiva, 46 partidos ganados no iban a ser suficientes para amarrar los Playoffs. Con Gentry se perpetuaban los mismos problemas que bajo el mando de D´Antoni habían evitado un mayor éxito en Playoffs. La mala defensa hacía sombra a un ataque que seguía siendo uno de los mejores de la liga. 

Con Nash cumpliendo años irremediablemente y con Amare en problemas con las lesiones, los  Suns iban a encontrar una última oportunidad, tal vez la más inesperada, en la temporada 2009-2010, ya sin O´Neal en la plantilla. El destino les tenía reservado una pequeña venganza  frente a los Spurs en semifinales de conferencia. Un sorpresivo 4-0 les llevaba hasta las finales de conferencia por tercera vez en seis años. El rival esta vez iba a ser los Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol. ¿El desenlace? Desgraciadamente para los Suns el peor posible: otra derrota, esta vez por 4-2 y la sensación de que se acababa una época. Amare Stoudamire abandonaba el barco y Phoenix Suns no volvería a pisar la tierra prometida de los Playoffs. 

Visto en perspectiva no es difícil adivinar el asunto que impidió a los Suns de D´Antoni y Nash visitar las finales de la NBA y ganar el anillo: la paupérrima defensa exhibida durante todos estos años le costó muy caro a la  franquicia de Arizona. Cuanto más se disparaban sus medias anotadoras, más lo hacían los puntos que recibían. ¿Se podía ganar así? En este caso, parece ser que no.  

De todas maneras, thanks for the memories. 


martes, 24 de marzo de 2015

El creador de ilusión

Recuerdo como si fuera ayer enfundarme la camiseta de Phoenix Suns con el número 13 y con el nombre de Steve Nash a la espalda e ir a entrenar soñando con copiar cualquiera de sus maravillosos pases. Era una ilusión. Mi ilusión. Y el base canadiense el hombre que la creó. No creo, objetivamente hablando, que llegará a dominar el baloncesto ni la milésima parte de lo bien que él lo ha dominado durante todos estos años, pero botando el balón, lanzando contrataques y jugando el pick and roll con la camiseta morada he vivido, sin ninguna duda, algunos de los momentos más felices jugando al baloncesto. Porque por encima de todo, eso ha sido Nash en su carrera: un creador de ilusión.

El párrafo anterior es solo una muestra de lo que fue capaz de crear Steve Nash durante las 18 temporadas en las que saltó a la cancha haciendo felices principalmente a seguidores de tres equipos, Dallas Mavericks, Los Angeles Lakers y su gran amor, Phoenix Suns. 1217 partidos e infinitos momentos. 1217 partidos e infinitas veces que nos puso el corazón en un puño o un grito en el cielo con un pase entre las piernas del rival, con su maestría para jugar el pick and roll o con una dejada artesanal para encontrar absolutamente libre de marca a un compañero que muchas veces no se podía esperar el pase. Y nadie podía culparle. Nash imaginaba un pase donde no había nada. Y si le habéis visto jugar estaréis de acuerdo conmigo; NO HABIA NADA. Con esos pases inimaginables dio algún que otro pelotazo y rompió alguna nariz, pero sobre todo llevo manos a la cabeza y abrió bocas de asombro.


     
Su carrera deportiva se movió principalmente en dos ciudades. Phoenix- Dallas- Phoenix. Un viaje de ida y vuelta que marcó su carrera. Cuando regresó de su periplo texano, Steve Nash fue Phoenix Suns en una de las épocas más exitosas de la franquicia de Arizona. Y Phoenix Suns fue Steve Nash en la época más brillante del base de Canadá. Imposible entender el equipo de Mike D´Antoni sin la dirección de Steve. Fue la época del corre y dispara que tan famoso se hizo en la NBA. Llega y lanza. Tan admirado como criticado pero apasionante de ver. Steve lo montaba para que Marion, JoJo, Quentin Richardson, Grant Hill o Raja Bell lo finiquitaran. Si había imposibilidad de correr, Steve Nash jugaba el pick and roll con Amare Stoudemire como no se había visto en la liga desde Stockton y Malone. ¿Cuántos mates hizo Amare jugando con Steve? Incontables. Era una jugada que todos conocían pero que nadie era capaz de defender. Ah, y es de ley, sería un pecado no hacerlo, recordar aquella maravillosa película, ¿Cómo se llamaba? Ah sí, “Cuando Steve Nash creó a Marcin Gortat”.

“It was something that was magical” Palabras de su más fiel socio después de conocer la retirada del hombre con el que mejor ha funcionado en una pista. La relación Steve- Amare estaba condenada a salir bien. Y si, fue algo mágico. Un interior potente y rápido con facilidad para machacar el aro y un base con un don para encontrar el pasillo libre. Encajaron desde el minuto uno. Noche tras noche Amare explotaba aros después de pases imposibles. Temporadas dominando los highlights con absoluta mano de hierro.        

Quiero detenerme un momento en los dos premios MVP que lucen en su palmarés individual, el mayor logro (material) que cosechó como jugador de baloncesto. Temporada 2004- 2005 y 2005- 2006. Las temporadas en que el run and gun alcanzó niveles excitantes en Phoenix con Nash a los mandos. Con el MVP de la regular season pasa una cosa. No hace falta tener uno para ser de los mejores jugadores de la historia pero si tienes uno lo eres. Steve Nash tiene dos. Más que Kobe, O´Neal o Garnett. Jamás, y digo jamás, un jugador como Steve ha ganado el premio de MVP. Es justo poner esto en relevancia. Habitual coto privado de jugadores más mediáticos y de un perfil diferente al suyo, como Kobe, Iverson o Jordan, nadie podía imaginar a un jugador altruista y prominentemente pasador conquistando el premio a mejor jugador de la temporada, menos dos temporadas seguidas. Pero Steve cambió esto. Cambió leyes escritas a sangre y fuego y triunfó. Triunfó, también es justo decirlo, porque siempre fue un excelente tirador, aunque esta cualidad quedase muchas veces opacada por el arte que salía de sus manos en forma de pases.  



Porque además, y esto no es algo menor, el canadiense apareció en su máxima expresión cuando más se le necesitaba. El cenit de su juego coincidió con una época en la que la liga vivía lejos del reluciente listado de bases del que disfruta hoy (saludos Stephen Curry, Kyrie Irving, Damian Lillard, CP3 y tantos y tantos). La NBA atravesaba el desierto en el puesto de uno que solo maquillaban un Jason Kidd ya maduro y apariciones irregulares y esporádicas de otros jugadores.     


No me apetece, ni quiero, recordar sus últimas temporadas en los Lakers. Parecía que Howard, Kobe, Pau y él se comerían el mundo pero a Nash ya le estaban empezando a comer las lesiones. El hombre que no cometía errores en la cancha cometió uno al pensar que podía jugar hasta pasados los 40. Era su ilusión, tantas veces lo dijo, jugar más allá de la cuarentena. Era su ilusión, valga la redundancia, seguir ilusionando. Era su ilusión seguir regalando canastas a sus compañeros y ponernos el corazón en un puño y el grito en el cielo. Steve, sinceramente, gracias y te echaré mucho de menos.   

jueves, 16 de octubre de 2014

División del Pacífico- Previa

GOLDEN STATE WARRIORS

Steve Kerr por Mark Jackson ha sido el mayor cambio del equipo en este verano 2014. Pese a unas temporadas exitosas para la franquicia, problemas con la gerencia acabaron con Mark Jackson en la calle y con la llegada del televisivo Steve Kerr. En su salto a los banquillos fue uno de los entrenadores deseados y cuando todo hacía pensar que firmaría por el equipo de su amigo y antiguo jefe Phil Jackson, Steve Kerr sorprendía a propios y extraños firmando por el equipo de California. Este año comprobaremos si todo lo que prometía con sus brillantes análisis comentando partidos se materializa en un buen estratega en los banquillos. El problema es que  sentirá la presión desde el primer momento porque Golden State Warriors es para muchos el tercer mejor equipo de la Conferencia Oeste y debe demostrarlo. Cuenta con la plantilla ideal para luchar con San Antonio u OKC y no se espera menos de ellos.    

Zipi y Zape

La mejor pareja de tiradores que yo haya visto sobre una cancha. Finos y elegantes asesinos desde la larga distancia, Golden State seguirá viendo crecer a dos jóvenes que aún están en la parte ascendente de su curva de rendimiento. Su experiencia conjunta este verano con la selección USA ha podido servirles para conocerse mejor y seguir afianzando lazos en su relación. Klay Thompson es el más alejado de los focos pero ha sabido crecer dentro de la jerarquía que le imponía su compañero de perímetro. Su excelente mecánica de tiro es la guinda a un pack de cualidades que solo es cuestión de tiempo que le lleven al estrellato. A Stephen Curry le vamos a pedir que siga deleitándonos con sus exhibiciones anotadoras y que confirme que ha dejado atrás sus problemas físicos de antaño. 



David Lee, Andrew Bogut y Andre Iguodala
Tres lugartenientes de lujo que son capaces de desequilibrar un partido ellos solos con su calidad y su experiencia. El australiano  Andrew Bogut ha tenido problemas recurrentes con las lesiones pero sigue siendo un jugador grande con buenos recursos para anotar debajo del aro y con una más que aceptable defensa, lo que le hace muy valioso a la hora de hacer las combinaciones de hombres interiores. Andre Iguodala es el pegamento que todo entrenador quiere para su equipo. Un defensor de élite que en el lado ofensivo puede anotar desde todas las distancias, siendo un tirador de tres puntos muy fiable. Y David Lee es la estrella silenciosa de Golden State Warriors. Un jugador que promedia casi un doble- doble de por vida y que anota desde la media distancia abriendo defensas. Si Golden State Warriors quiere avanzar en Playoffs necesitan a estos tres jugadores a su mejor nivel.

Un equipo con grandes expectativas

Aparte de los cinco jugadores anteriormente mencionados, Golden State cuenta en plantilla con grandes jugadores. Leandro Barbosa y Shaun Livingston han llegado al equipo para darle una mayor profundidad y diferentes registros en el juego exterior. Harrison Barnes y Draymond Green son ya veteranos en el equipo y deben demostrar que su crecimiento sigue constante. Sería una locura no calificar a  los Warriors como uno de los equipos candidatos a ganar la Conferencia Oeste y plantarse en las Finales de la NBA.



Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 4º

LOS ANGELES CLIPPERS

Una vez acabado el terremoto Donald Sterling, potencia máxima en la escala de Richter, los Clippers encaran una importante temporada en la que deben tener como objetivo dar el paso definitivo que les convierta de una vez en aspirantes al título. La franquicia inicia el curso baloncestístico 2014-2015 con el absoluto liderazgo de Chris Paul, Blake Griffin y el entrenador Doc Rivers. Los tres serán la cara visible de un equipo que ha atraído a buenos jugadores en la agencia libre. Spencer Hawes les proporciona una amenaza ofensiva en cualquier parte del frente de ataque y a Jordan Farmar como sustituto de Darren Collison no está nada mal. Aun así, DeAndre Jordan y Jamal Crawford van a seguir siendo las piezas claves detrás de las estrellas del equipo.

Paul and Griffin

Blake Griffin no ha hecho más que crecer desde que llego a la liga. Sigue teniendo un físico privilegiado que le permite saltar por encima de cualquiera para anotar y capturar rebotes, pero además ha mejorado sus porcentajes de acierto desde la media distancia (paupérrimos en sus primeros años) y ha elevado sus prestaciones desde la línea de los tiros libres. Si sigue esta línea ascendente durante esta temporada, deberíamos de tener en cuenta a Blake Griffin como posible MVP si los Clippers consiguen un número respetable de victorias, algo para lo que están capacitados. CP3 por su parte debe de olvidar de una vez por todas sus problemas físicos. Nadie duda de que cuando está en forma es el mejor base de la NBA, pero debe demostrarlo en las  series por el título, donde ha sido más de una y dos veces discutido su rendimiento desde que aterrizó en el equipo pobre de Los Angeles.



Los Clippers se blindan por dentro

La llegada durante la temporada pasada de Glen Davis ya les dio a los Clippers una cierta profundidad interior de la que carecían. La adición de Spencer Hawes les da un empujón más en este aspecto. Olvidados quedan los años en los que se presentaban en Playoffs con Reggie Evans y Ryan Hollins detrás de DeAndre y Blake Griffin. Glen Davis debe conseguir ser consistente, porque el año pasado ya tuvo ciertos problemas con Doc Rivers, que incluso decidió mandarle al vestuario en alguna ocasión. Ha empezado la pretemporada de la mejor manera posible: presentándose en su mejor peso de siempre. Spencer Hawes es un seguro de vida. Llega desde Philadelphia y les da a los Clippers varias cosas importantes. La opción de abrir la cancha desde la línea de tres con un hombre alto, cosa que no tenían en las últimas temporadas, les da un  jugador anotador que pueda salir desde el banquillo haciendo pareja con Jamal Crawford y les abre opciones de parejas interiores que pueden funcionar. DeAndre Jordan seguirá siendo el fiel escudero de Blake Griffin en el quinteto titular de los Clippers.

¿Hasta dónde pueden llegar estos Clippers?  

El salvaje Oeste no te permite relajación a lo largo de toda la temporada. En estas condiciones, nunca vas a tener suficientes buenos jugadores para enfrentar a los Spurs, a OKC o a Golden State. No hay duda de que Los Angeles Clippers tienen muy buenos jugadores. Cuentan en su plantilla con dos superestrellas de la NBA y con una base sólida de buenos jugadores: Jamal Crawford, Matt Barnes, DeAndre Jordan, Spencer Hawes, Jordan Farmar o Redick. Todos dirigidos por un entrenador reputado, ganador y comprometido con la franquicia. Su objetivo en la temporada regular será conquistar la tercera plaza por detrás de San Antonio y OKC, sin renunciar a molestarles. El problema es que esta posición en el Oeste guarda un caramelo envenenado porque el sexto clasificado va a ser un equipo cuanto menos peligroso. Si llegan a las rondas finales con un Paul en plenitud física y con todas las piezas funcionando y perfectamente engrasadas, los Clippers no tendrán a nadie a quien temer.

Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 2º

LOS ANGELES LAKERS
Con Pau Gasol haciendo las maletas destino a Chicago y con los grandes agentes libres haciendo oídos sordos a las llamadas de la directiva y Kobe Bryant, los Lakers enfrentan a una difícil situación en la temporada 2014-2015. Muchas cosas han cambiado en el verano para la franquicia con más glamour de la liga. La primera, aunque probablemente  sucedió la última, ha sido el entrenador. El ex jugador angelino Byron Scott se sentará en el banquillo como jefe sustituyendo al tantas veces discutido Mike D´Antoni. La directiva ha buscado a alguien con dilatada fama de maestro defensivo para cortar de raíz con la herencia recibida por un entrenador  de marcado acento ofensivo. En cuanto a los jugadores, Boozer ha llegado en teoría para sustituir a Pau Gasol, Jeremy Lin para darle al equipo presencia en el puesto de base que no ha tenido en años anteriores y Julius Randle como una promesa que pueda rendir desde el primer momento. Ellos serán, junto a Kobe Bryant y Nick Young, la columna vertebral de estos nuevos Lakers. A su lado, jugadores con un rol limitado como Ed Davis, Jordan Hill, Ryan Kelly, Steve Nash o Wesley Johnson. ¿Suficiente para entrar en Playoffs en el salvaje Oeste? Por plantilla parece que no.

La vuelta a las canchas de Kobe Bryant

Para un jugador con la personalidad de Kobe ha debido ser desesperante vivir con problemas físicos que no le han permitido ayudar al equipo y ser competitivo en los últimos tiempos. Primero se destrozó el tendón de Aquiles en el Staples y luego falló su rodilla. Una lluvia sin fin de dolores graves. Parece que 2014-2015 será la temporada de su regreso. Nadie duda de la cantidad de energía que Kobe tiene reservada en su mente para su vuelta a las canchas, pero si existen legitimas dudas sobre cuál va a ser su respuesta física. Bryant es un escolta de 36 años que va a entrar en el decimonoveno año de carrera con un cuerpo lastrado por golpes y lesiones. No se ha dejado nada en el tanque en cada uno de los partidos que ha jugado en su carrera. Parece obvio que el de Philadelphia se encamina a otra temporada como líder de su equipo en minutos, tiros y puntos. Viendo los compañeros con los que va a compartir vestuario, no hay nadie en quien vaya a delegar responsabilidades. Bueno, no nos engañemos. Si Carmelo o LeBron hubiesen llegado a los Lakers, Kobe tampoco delegaría. Por lo tanto, su rendimiento va a depender de su nivel y de su estado físico.

 

¿Quién quiere acompañarle a la guerra?

A la espera de ver cómo responderá  el cuerpo de Kobe a la competición, Lin, Randle y Boozer van a tener serias responsabilidades en este equipo. Después de sus milagros en los Knicks y de no encajar en los Rockets, en los que acabó humillado en el cortejo de la franquicia a Carmelo, Lin llega a Los Angeles para ser algo que nunca ha sido. Endiosado en su corta etapa en los Knicks, Lin jamás ha sido un buen base. Su visión de juego y manejo de balón están alejadas de lo que se le puede pedir a un buen base. Hay que ser ingenuo para creer que Lin va a hacer jugar a este equipo. ¿Cómo va a poder ayudar entonces? A Lin le va a ayudar compartir pista con Kobe Bryant y Nick Young, dos jugadores que no necesitan (o no quieren) alguien que les ordene y que absorben atención defensiva que debe aprovechar Lin para convertirse en un francotirador fiable y demostrar su mejora desde la larga distancia. Carlos Boozer es un veterano de doce años en la liga y que siempre ha rendido a buen nivel pese a ser constantemente criticado, sobretodo en su última época de Chicago. Obviamente no es una superestrella pero si es un jugador fiable. Puede anotar desde la media distancia o hacer valer su peso cerca del aro. También baja rebotes con cierta asiduidad. Puede ser de gran ayuda para Randle en la primera temporada de este en la NBA. Son los dos mejores interiores que va a tener la plantilla de los Lakers pero va a ser imposible verles juntos. El ala pivot proveniente de la Universidad de Kentucky ha sido calificado como uno de los jugadores de impacto inmediato de este draft. Es una máquina de hacer dobles figuras y parece que su condición religiosa le da una madurez o compromiso diferente del que se podría esperar a su edad. Los Lakers y sus aficionados siempre son exigentes, pero Julius va a ser una pieza clave para la franquicia en un futuro no muy lejano.          
¿Qué van a mejorar los Lakers este año?

Defensa. El equipo de los Lakers ha sido un desastre en el apartado defensivo bajo el mando de D´Antonio (oh, que sorpresa) y la gerencia se puso manos a la obra y contrató a un entrenador con reputación defensiva como es Byron Scott. En este caso, no era un problema de jugadores, era un problema de actitud o de sistemas defensivos. No estoy diciendo que la defensiva vaya a ser la panacea, pero va a mejorar seguro. Eso sumado al potencial ofensivo con que cuenta el equipo, sobre todo si Kobe se recupera, le dará un plus de victorias respecto a la temporada pasada.         

Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 14º

PHOENIX SUNS

El equipo sorpresa de la temporada pasada luchó por clasificarse para Playoffs cuando nadie lo esperaba y acabo quedándose a las puertas de conseguirlo. Esta temporada 2014-2015 saben que su hándicap va a ser que ya todos los equipos les esperan como un rival muy peligroso. Uno de los interrogantes importantes es ver cómo va a encajar un roster joven que las miradas de los aficionados y periodistas se vuelvan hacia ellos exigiendo una mejora en la fantástica temporada anterior. En teoría, un verano más de trabajo puede haber sido genial para el equipo, pero falta verlo en la cancha. Al igual que vamos a ver la dificultosa convivencia entre Dragic, un Bledsoe por fin renovado y Thomas, el refuerzo importante del equipo de cara a la temporada. Si la conexión de los tres funciona, Gerald Green sigue por donde lo dejó, si los hermanos Morris, Plumlee y Len crecen como se espera y si los jugadores siguen tan cómodos con su entrenador Jeff Hornacek, los Suns serán la confirmación de la temporada.

Dragic, Bledsoe y Thomas ¿tres son multitud?

Juntar a Bledsoe con Dragic ya fue para algunos un deporte de alto riesgo que salió a la perfección para las tres partes. Phoenix se convertía en un equipo divertido de ver mientras Goran Dragic se erigía en un líder y Bledsoe confirmaba un muy buen rendimiento. Como no hay dos sin tres, este verano los Suns firmaban a la joven estrella de los Kings, Isaiah Thomas y surgen las dudas sobre si los tres serán capaces de congeniar en la pista. Del trio nombrado, Dragic es la estrella y el líder del equipo por bagaje, experiencia y calidad. Es bueno en el tiro lejano y espectacular en las penetraciones al aro. Bledsoe acaba de firmar un gran contrato y tendrá que hacer honor al mismo con su rendimiento en ambos lados de la cancha. Thomas llega con la vitola de jugador energético y explosivo que cambia partidos. Veremos a ver qué rol asume en Phoenix, porque es un eficiente tirador de larga distancia  que puede aprovechar si las defensas se centran en Dragic. Hornacek tiene trabajo para lograr que los Suns sean tan buenos como pueden serlo.  

El nivel de Gerald Green

El mejor matador de la NBA en la actualidad tuvo una impresionante evolución en su juego el año pasado. Marcó máximos en puntos anotados (15.8), porcentaje de triples (40%), asistencias (1.5) y rebotes (3.5). Un progreso brutal e inesperado y que debe confirmar este año. Se ha convertido en un francotirador muy fiable y sus incontables videos de mates en internet, se ven salpicados por increíbles demostraciones anotadoras como sus 41 puntos frente a Oklahoma. Ha ganado consistencia sin perder un ápice de explosividad. Habrá que ver si su progresión ha tocado techo a los 28 años o puede seguir mejorando su juego para llevarlo al siguiente nivel. Y por favor, que siga volando. 



Entrenador joven para equipo joven  

Un entrenador joven (este será solo su segundo año como entrenador en jefe) dirigiendo a Eric Bledsoe (24 años), Goran Dragic (28), Zoran Dragic (25), los hermanos Morris (25), Thomas (25), Ennis (20) o Plumlee (26). Increible juventud que marca el estilo al que juega el equipo de Hornacek. Un equipo rápido y dinámico que es muy cómodo e interesante de ver. Parece que este estilo será incluso más acusado este año con la incorporación de un terremoto como es Isaiah Thomas. Phoenix Suns será sin duda un equipo a tener en cuenta en la lucha por entrar en los playoffs del Oeste.          

Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 9º

SACRAMENTO KINGS

Uno de los equipos que parece en una constante reconstrucción y que lleva desde la temporada 2005-2006 sin pisar Playoffs. Para los aficionados es hora de olvidarse de los rumores de traslado de la franquicia y de que uno de los equipos que mejor ha jugado al baloncesto (los Kings de Adelman) tenga una digna réplica. Los Kings tienen piezas interesantes en el roster, aunque no parecen suficientes para llegar a jugar en postemporada. DeMarcus Cousins y un siempre discutido Rudy Gay serán los líderes de una franquicia que va a necesitar mucho de sus jugadores secundarios. El jugador de segundo año Ben McLemore, el espectacular pero inconsistente Derrick Williams, el ala pivot Jason Thompson y el novato Nick Stauskas son los llamados a acompañar a Cousins y Gay en el objetivo de acercarse a los Playoffs.   

Llegó tu hora DeMarcus

Capacidades de estrella de la NBA. Físico privilegiado para dominarlos a todos. Buenos movimientos con y sin balón. Una capacidad de bote impresionante para su altura. El, para muchos, mejor pivot de la NBA solo alimenta una duda sobre su rendimiento actual y futuro. Su carácter. No es un tema baladí. El carácter ha acabado con muchas carreras de jugadores que parecía iban a ser imparables. Después de pasar un verano con el Team USA proclamándose campeón del mundo llega la hora en la que Cousins tiene que dar el paso definitivo, olvidar las técnicas y ganar partidos para su equipo. Su amago de puñetazo a Valanciunas fue algo sobre lo que construir. DeMarcus tuvo la sangre fría de parar sus impulsos y contenerse. Si Cousins es capaz de controlar sus actitudes y centrarse en el juego, Sacramento se lo agradecerá y los fans de los Kings empezarán a recuperar una sonrisa que perdieron hace demasiado tiempo.



La vida sin Isaiah Thomas

El joven base de los Kings ha sido pieza clave para el equipo desde que llegó vía draft hace tres temporadas. Su crecimiento ha sido fulgurante y constante llegándole a discutir el liderazgo del equipo a Cousins. El año pasado llegó a superar los 20 puntos de media y subió su media de asistencias a 6. Sin embargo, este año decidía salir con destino Phoenix y Sacramento se quedaba sin su base titular. Para intentar suplirle, los Kings se hacían con el suplente de Chris Paul en los Clippers, Darren Collison que intentará dar algo más que el sólido rendimiento que siempre ofrece. Los Kings han perdido calidad y electricidad en el puesto de base y por ese lado puede que se vean las debilidades del equipo de Mike Malone.  

¿Algo más que vuelos Derrick?  

Entre todos los jugadores que componen la plantilla de Sacramento, he decidido hablar de Derrick Williams por un simple motivo: es un número dos del draft que no ha llegado ni al mínimo que se puede exigir a un jugador elegido en esa posición. Derrick Williams vivió sus mejores momentos en la NBA junto a Ricky Rubio, que le entendía y le mandaba bombas imposibles que Williams hundía. Pero Derrick Williams ha demostrado tener dificultades para embocar tiros desde la larga y media distancia y no se ha consolidado como un defensor de élite. Ahora mismo es solo un finalizador de Alley Hoop de élite. Su principal hándicap es que mide 2.04, lo que no le permite enfrentarse con ala pivots como Pau Gasol y que no tiene la velocidad necesaria para encarar a  aleros como Kevin Durant. Va a tener oportunidades porque no es mal jugador y porque un número dos de la lotería las merece, pero más les vale empezar a aprovecharlas mejor.


Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 12º