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jueves, 16 de abril de 2015

El equipo que enamoró

En el baloncesto existen maravillosas historias que van más allá del simple triunfo. Hay equipos que jamás olvidaremos y que dejan un legado imborrable que no consiguen coronar con un anillo en los dedos de los jugadores que lo forman. Vengo aquí a traer el recuerdo de uno de esos equipos: los Sacramento Kings de finales del siglo anterior y principios de este. El primer recuerdo, y lo quiero contar rápidamente porque me quema, que me viene a la cabeza pensando en los Kings de aquel tiempo no es una jugada ni un partido especial. Ni siquiera un texto. Es simplemente una frase que leí en la maravillosa guía que la revista NBA fabricaba y fabrica cada año. La frase decía, más o menos literal, lo siguiente: “ni aunque una manada de búfalos destrozara el ARCO Arena este equipo podría quedar fuera de Playoffs”. Una frase simple pero efectiva que servía para explicar a la perfección el nivel que llegaron a alcanzar los Kings en aquellos excitantes años.

Una vez saciada el ansia de la frase que salía de mis dedos vamos a los hechos y los componentes. Existe entre los aficionados al baloncesto y especialmente a la NBA una regla de oro; si recuerdas los cinco nombres del quinteto titular pasados unos años es que fue un gran equipo. Vlade Divac, Chris Webber, Peja Stojakovic, Doug Christie y Jason Williams primero y Mike Bibby después superan holgadamente esa prueba de fuego. En 1998, Rick Adelman llegaba a la franquicia para dirigir al equipo en la temporada 1998-99 y sucesivas. El técnico, de una marcada tendencia ofensiva había tenido anteriormente dos experiencias en los banquillos. En los Blazers, con Terry Porter y Clyde Drexler había sido capaz de llegar a las finales de la NBA en dos ocasiones aunque ambas sin anillo. Antes de su llegada a Sacramento, Adelman tuvo una breve experiencia de dos años en Golden State. La temporada anterior al aterrizaje de Adelman en el banquillo Sacramento, con Eddie Jordan en los controles, había finalizado con un más que discreto 27-55.


Sería aquel un verano clave en la construcción de los nuevos Kings. Aparte del entrenador llegaban cuatro pilares del equipo que más tarde maravillaría nuestros ojos. El veterano y curtido en mil batallas Vlade Divac regresaba a la NBA dispuesto a poner al servicio de sus nuevos compañeros la experiencia adquirida en Lakers y Hornets. Sacramento Kings había encontrado a su pivot y por supuesto algo más. La experiencia e inteligencia de Vlade serían claves en lo que Adelman quería empezar a construir. Chris Webber, número 1 del draft de 1993 completaba ese mismo verano un extraño camino para un hombre de su calidad y condición: pisaba su tercer equipo en apenas su sexto año en la NBA. A ellos dos se sumaban un Jason Williams elegido séptimo en aquel draft y un Peja Stojakovic que aterrizaba una vez completada su formación en Europa.

Los resultados no se hicieron esperar y el equipo pasó de ganar el 33% de sus partidos al 54% (27-23) y consiguiendo pisar unos Playoffs que pronto se convertirían en una rutina para ellos. El cambio más radical se producía sin lugar a dudas en el plano ofensivo. Sacramento pasaba de ser el vigésimo segundo equipo más anotador de la competición a ser el primero. Tres de las nuevas adquisiciones del equipo copaban los tres primeros puestos de anotadores y los Kings empezaban a ser cuanto menos interesantes de ver. Aún quedaba mucho por crecer pero era un inicio prometedor. Comenzaba la temporada 1999-2000 con potentes ilusiones y un quinteto titular sólido en el que todavía no entraba con regularidad Stojakovic. A estas alturas los Kings ya eran sin duda el mejor equipo ofensivo de la liga y volvían a conquistar el título a conjunto más anotador. Sim embargo, la otra parte del juego, la defensa, no funcionaba tan bien. Los Kings recibieron aquel año la friolera de 102 puntos por juego y caían en primera ronda contra los que serían campeones, los Lakers.

Y llegó Doug Christie. Como agua de mayo. El especialista defensivo que el equipo tanto estaba necesitando. Y como ocurriera antes con la llegada de los cuatro jugadores claves en el verano 98 todo volvió a cambiar, pero esta vez sin que nada cambiara: seguían ganando y volvieron a hacerse con la corona de equipo más anotador pero esa temporada rebajaron seis puntos la media de recibidos. Y aquel año por fin encontramos el quinteto titular que fue el paraíso para los amantes del buen baloncesto: Williams, Christie, Stojakovic, Webber y Divac. Desde el banquillo jugadores como Bobby Jackson, Turkoglu, Funderburke o Pollard. La participación de la segunda unidad durante estos años merece un apartado especial y por supuesto lo tendrá un poco más adelante. No es posible detallar con palabras hasta qué punto los Kings hicieron del baloncesto un espectáculo digno de admirar durante la temporada 2000-2001. El atractivo y morbo que despertaba un jugador como Jason Williams era extremadamente bien acompañado por la calidad interior y el carácter de Divac y Webber, por el tiro de Peja y por la intensidad de Christie. Incluso Sports Illustrated se animaba a darles su portada con un título inequívoco: “The Greatest Show on Court”. Clasificaban por supuesto para Playoffs donde en primera ronda conseguirían vencer a Phoenix, pero en segunda se encontrarían con el iceberg que les había hecho naufragar el año anterior y que les haría naufragar al siguiente, los Lakers.


El factor banquillo, como he mencionado antes, merece un apartado especial en la historia de estos Kings. Bobby Jackson, Hedo Turkoglu, Scott Pollard, Brad Miller o Gerald Wallace fueron algunos de los jugadores que salieron desde el banquillo en los años dorados de los que disfrutaron los Kings. La prueba de que no eran solamente un quinteto bonito. Había allí jugadores dispuestos a dejarse la piel saliendo como suplentes.  

La temporada 2001-2002 traía un cambio sustancial en la composición del equipo. El disloco pero hipnótico y efectivo Jason Williams abandonaba el barco y llegaba un nuevo timonel, Mike Bibby, procedente de Vancouver. El estilo no iba a cambiar y el objetivo de la temporada ya no podía ser otro: vencer a los Lakers y conquistar el anillo. La forma en la que los Kings jugaban había enamorado tanto a aficionados y críticos que Phil Taylor escribía en Sports Illustrated: “Sacramento presents a perfect oportunity for the NBA to celebrate a style of play… The only thing better than watching the Kings run would be seeing the rest of the league catch up”. La temporada siguió derroteros esperados y Sacramento ganó 61 partidos, perdiendo apenas 21. Las dos primeras series de Playoffs no supusieron un problema y eliminaron a los Jazz y los Mavs en un total de 9 partidos. Llegaban las finales de la Conferencia Oeste ante el equipo al que querían vencer fuera como fuera. Contaban además con el factor cancha a favor. Y en el sexto partido y con 3-2 a favor de los Kings, y por lo tanto dos oportunidades para cerrar la serie, llegó el horror. Considerado abiertamente como uno de los peores arbitrajes de la historia, los oficiales no dejaron ganar a Sacramento aquel partido en Los Angeles. El séptimo partido, en Sacramento, fue la puntilla final para unos Kings a los que les pesó la rabia acumulada en el sexto juego.  

A partir de ahí todo pareció torcerse. Para la temporada 2002-2003 Sacramento volvía a ser favorito en la Conferencia Oeste pues no había tocado ni un ápice de su extensa y espectacular plantilla. La temporada regular fue tan buena como la anterior y los Kings se clasificaron como primeros a Playoffs. Superando otra vez a su víctima favorita, los Jazz, se plantaron en una batalla en las semifinales de conferencia frente al joven equipo de Dallas Mavericks. Las lesiones apartaron a Chris Webber de cinco de los siete partidos de aquella magnifica serie y eso fue demasiado para Sacramento que caía en el séptimo partido. Parecía que la magia que había rodeado de alguna  forma el proyecto desde su creación (no es fácil atraer a cuatro piezas claves y un entrenador para un proyecto ganador en solo un verano) se iba viniendo abajo por la edad de algunos componentes como Divac y por el exceso de oportunidades perdidas. El sabor agridulce empezaba a ser demasiado conocido para los aficionados de los Kings que sin embargo aún tuvieron que sufrir más caídas tempranas en las temporadas siguientes. En la 2003-2004, Minnesota acabaría con ellos también en segunda ronda mientras que las dos siguientes temporadas la primera ronda sería el techo. Es la última temporada de Rick Adelman, la 2005-2006 la más rara, pues no cuenta en plantilla con ninguno de los cinco hombres a los que tan bien había hecho jugar durante tantos años.

Nunca jamás podremos hacerle justicia al equipo que Rick Adelman dirigió durante sus años en Sacramento. Solo la presencia de un gigante llamado Lakers y liderado por uno de los mejores entrenadores de la historia privó a Sacramento de luchar por un anillo que sin duda alguna se merecían. Yo, personalmente, no lo necesito. Disfruté como el enano que era viéndoles y aún hoy disfruto recordándoles. Gracias Sacramento. Gracias Rick.   


jueves, 16 de octubre de 2014

División del Pacífico- Previa

GOLDEN STATE WARRIORS

Steve Kerr por Mark Jackson ha sido el mayor cambio del equipo en este verano 2014. Pese a unas temporadas exitosas para la franquicia, problemas con la gerencia acabaron con Mark Jackson en la calle y con la llegada del televisivo Steve Kerr. En su salto a los banquillos fue uno de los entrenadores deseados y cuando todo hacía pensar que firmaría por el equipo de su amigo y antiguo jefe Phil Jackson, Steve Kerr sorprendía a propios y extraños firmando por el equipo de California. Este año comprobaremos si todo lo que prometía con sus brillantes análisis comentando partidos se materializa en un buen estratega en los banquillos. El problema es que  sentirá la presión desde el primer momento porque Golden State Warriors es para muchos el tercer mejor equipo de la Conferencia Oeste y debe demostrarlo. Cuenta con la plantilla ideal para luchar con San Antonio u OKC y no se espera menos de ellos.    

Zipi y Zape

La mejor pareja de tiradores que yo haya visto sobre una cancha. Finos y elegantes asesinos desde la larga distancia, Golden State seguirá viendo crecer a dos jóvenes que aún están en la parte ascendente de su curva de rendimiento. Su experiencia conjunta este verano con la selección USA ha podido servirles para conocerse mejor y seguir afianzando lazos en su relación. Klay Thompson es el más alejado de los focos pero ha sabido crecer dentro de la jerarquía que le imponía su compañero de perímetro. Su excelente mecánica de tiro es la guinda a un pack de cualidades que solo es cuestión de tiempo que le lleven al estrellato. A Stephen Curry le vamos a pedir que siga deleitándonos con sus exhibiciones anotadoras y que confirme que ha dejado atrás sus problemas físicos de antaño. 



David Lee, Andrew Bogut y Andre Iguodala
Tres lugartenientes de lujo que son capaces de desequilibrar un partido ellos solos con su calidad y su experiencia. El australiano  Andrew Bogut ha tenido problemas recurrentes con las lesiones pero sigue siendo un jugador grande con buenos recursos para anotar debajo del aro y con una más que aceptable defensa, lo que le hace muy valioso a la hora de hacer las combinaciones de hombres interiores. Andre Iguodala es el pegamento que todo entrenador quiere para su equipo. Un defensor de élite que en el lado ofensivo puede anotar desde todas las distancias, siendo un tirador de tres puntos muy fiable. Y David Lee es la estrella silenciosa de Golden State Warriors. Un jugador que promedia casi un doble- doble de por vida y que anota desde la media distancia abriendo defensas. Si Golden State Warriors quiere avanzar en Playoffs necesitan a estos tres jugadores a su mejor nivel.

Un equipo con grandes expectativas

Aparte de los cinco jugadores anteriormente mencionados, Golden State cuenta en plantilla con grandes jugadores. Leandro Barbosa y Shaun Livingston han llegado al equipo para darle una mayor profundidad y diferentes registros en el juego exterior. Harrison Barnes y Draymond Green son ya veteranos en el equipo y deben demostrar que su crecimiento sigue constante. Sería una locura no calificar a  los Warriors como uno de los equipos candidatos a ganar la Conferencia Oeste y plantarse en las Finales de la NBA.



Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 4º

LOS ANGELES CLIPPERS

Una vez acabado el terremoto Donald Sterling, potencia máxima en la escala de Richter, los Clippers encaran una importante temporada en la que deben tener como objetivo dar el paso definitivo que les convierta de una vez en aspirantes al título. La franquicia inicia el curso baloncestístico 2014-2015 con el absoluto liderazgo de Chris Paul, Blake Griffin y el entrenador Doc Rivers. Los tres serán la cara visible de un equipo que ha atraído a buenos jugadores en la agencia libre. Spencer Hawes les proporciona una amenaza ofensiva en cualquier parte del frente de ataque y a Jordan Farmar como sustituto de Darren Collison no está nada mal. Aun así, DeAndre Jordan y Jamal Crawford van a seguir siendo las piezas claves detrás de las estrellas del equipo.

Paul and Griffin

Blake Griffin no ha hecho más que crecer desde que llego a la liga. Sigue teniendo un físico privilegiado que le permite saltar por encima de cualquiera para anotar y capturar rebotes, pero además ha mejorado sus porcentajes de acierto desde la media distancia (paupérrimos en sus primeros años) y ha elevado sus prestaciones desde la línea de los tiros libres. Si sigue esta línea ascendente durante esta temporada, deberíamos de tener en cuenta a Blake Griffin como posible MVP si los Clippers consiguen un número respetable de victorias, algo para lo que están capacitados. CP3 por su parte debe de olvidar de una vez por todas sus problemas físicos. Nadie duda de que cuando está en forma es el mejor base de la NBA, pero debe demostrarlo en las  series por el título, donde ha sido más de una y dos veces discutido su rendimiento desde que aterrizó en el equipo pobre de Los Angeles.



Los Clippers se blindan por dentro

La llegada durante la temporada pasada de Glen Davis ya les dio a los Clippers una cierta profundidad interior de la que carecían. La adición de Spencer Hawes les da un empujón más en este aspecto. Olvidados quedan los años en los que se presentaban en Playoffs con Reggie Evans y Ryan Hollins detrás de DeAndre y Blake Griffin. Glen Davis debe conseguir ser consistente, porque el año pasado ya tuvo ciertos problemas con Doc Rivers, que incluso decidió mandarle al vestuario en alguna ocasión. Ha empezado la pretemporada de la mejor manera posible: presentándose en su mejor peso de siempre. Spencer Hawes es un seguro de vida. Llega desde Philadelphia y les da a los Clippers varias cosas importantes. La opción de abrir la cancha desde la línea de tres con un hombre alto, cosa que no tenían en las últimas temporadas, les da un  jugador anotador que pueda salir desde el banquillo haciendo pareja con Jamal Crawford y les abre opciones de parejas interiores que pueden funcionar. DeAndre Jordan seguirá siendo el fiel escudero de Blake Griffin en el quinteto titular de los Clippers.

¿Hasta dónde pueden llegar estos Clippers?  

El salvaje Oeste no te permite relajación a lo largo de toda la temporada. En estas condiciones, nunca vas a tener suficientes buenos jugadores para enfrentar a los Spurs, a OKC o a Golden State. No hay duda de que Los Angeles Clippers tienen muy buenos jugadores. Cuentan en su plantilla con dos superestrellas de la NBA y con una base sólida de buenos jugadores: Jamal Crawford, Matt Barnes, DeAndre Jordan, Spencer Hawes, Jordan Farmar o Redick. Todos dirigidos por un entrenador reputado, ganador y comprometido con la franquicia. Su objetivo en la temporada regular será conquistar la tercera plaza por detrás de San Antonio y OKC, sin renunciar a molestarles. El problema es que esta posición en el Oeste guarda un caramelo envenenado porque el sexto clasificado va a ser un equipo cuanto menos peligroso. Si llegan a las rondas finales con un Paul en plenitud física y con todas las piezas funcionando y perfectamente engrasadas, los Clippers no tendrán a nadie a quien temer.

Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 2º

LOS ANGELES LAKERS
Con Pau Gasol haciendo las maletas destino a Chicago y con los grandes agentes libres haciendo oídos sordos a las llamadas de la directiva y Kobe Bryant, los Lakers enfrentan a una difícil situación en la temporada 2014-2015. Muchas cosas han cambiado en el verano para la franquicia con más glamour de la liga. La primera, aunque probablemente  sucedió la última, ha sido el entrenador. El ex jugador angelino Byron Scott se sentará en el banquillo como jefe sustituyendo al tantas veces discutido Mike D´Antoni. La directiva ha buscado a alguien con dilatada fama de maestro defensivo para cortar de raíz con la herencia recibida por un entrenador  de marcado acento ofensivo. En cuanto a los jugadores, Boozer ha llegado en teoría para sustituir a Pau Gasol, Jeremy Lin para darle al equipo presencia en el puesto de base que no ha tenido en años anteriores y Julius Randle como una promesa que pueda rendir desde el primer momento. Ellos serán, junto a Kobe Bryant y Nick Young, la columna vertebral de estos nuevos Lakers. A su lado, jugadores con un rol limitado como Ed Davis, Jordan Hill, Ryan Kelly, Steve Nash o Wesley Johnson. ¿Suficiente para entrar en Playoffs en el salvaje Oeste? Por plantilla parece que no.

La vuelta a las canchas de Kobe Bryant

Para un jugador con la personalidad de Kobe ha debido ser desesperante vivir con problemas físicos que no le han permitido ayudar al equipo y ser competitivo en los últimos tiempos. Primero se destrozó el tendón de Aquiles en el Staples y luego falló su rodilla. Una lluvia sin fin de dolores graves. Parece que 2014-2015 será la temporada de su regreso. Nadie duda de la cantidad de energía que Kobe tiene reservada en su mente para su vuelta a las canchas, pero si existen legitimas dudas sobre cuál va a ser su respuesta física. Bryant es un escolta de 36 años que va a entrar en el decimonoveno año de carrera con un cuerpo lastrado por golpes y lesiones. No se ha dejado nada en el tanque en cada uno de los partidos que ha jugado en su carrera. Parece obvio que el de Philadelphia se encamina a otra temporada como líder de su equipo en minutos, tiros y puntos. Viendo los compañeros con los que va a compartir vestuario, no hay nadie en quien vaya a delegar responsabilidades. Bueno, no nos engañemos. Si Carmelo o LeBron hubiesen llegado a los Lakers, Kobe tampoco delegaría. Por lo tanto, su rendimiento va a depender de su nivel y de su estado físico.

 

¿Quién quiere acompañarle a la guerra?

A la espera de ver cómo responderá  el cuerpo de Kobe a la competición, Lin, Randle y Boozer van a tener serias responsabilidades en este equipo. Después de sus milagros en los Knicks y de no encajar en los Rockets, en los que acabó humillado en el cortejo de la franquicia a Carmelo, Lin llega a Los Angeles para ser algo que nunca ha sido. Endiosado en su corta etapa en los Knicks, Lin jamás ha sido un buen base. Su visión de juego y manejo de balón están alejadas de lo que se le puede pedir a un buen base. Hay que ser ingenuo para creer que Lin va a hacer jugar a este equipo. ¿Cómo va a poder ayudar entonces? A Lin le va a ayudar compartir pista con Kobe Bryant y Nick Young, dos jugadores que no necesitan (o no quieren) alguien que les ordene y que absorben atención defensiva que debe aprovechar Lin para convertirse en un francotirador fiable y demostrar su mejora desde la larga distancia. Carlos Boozer es un veterano de doce años en la liga y que siempre ha rendido a buen nivel pese a ser constantemente criticado, sobretodo en su última época de Chicago. Obviamente no es una superestrella pero si es un jugador fiable. Puede anotar desde la media distancia o hacer valer su peso cerca del aro. También baja rebotes con cierta asiduidad. Puede ser de gran ayuda para Randle en la primera temporada de este en la NBA. Son los dos mejores interiores que va a tener la plantilla de los Lakers pero va a ser imposible verles juntos. El ala pivot proveniente de la Universidad de Kentucky ha sido calificado como uno de los jugadores de impacto inmediato de este draft. Es una máquina de hacer dobles figuras y parece que su condición religiosa le da una madurez o compromiso diferente del que se podría esperar a su edad. Los Lakers y sus aficionados siempre son exigentes, pero Julius va a ser una pieza clave para la franquicia en un futuro no muy lejano.          
¿Qué van a mejorar los Lakers este año?

Defensa. El equipo de los Lakers ha sido un desastre en el apartado defensivo bajo el mando de D´Antonio (oh, que sorpresa) y la gerencia se puso manos a la obra y contrató a un entrenador con reputación defensiva como es Byron Scott. En este caso, no era un problema de jugadores, era un problema de actitud o de sistemas defensivos. No estoy diciendo que la defensiva vaya a ser la panacea, pero va a mejorar seguro. Eso sumado al potencial ofensivo con que cuenta el equipo, sobre todo si Kobe se recupera, le dará un plus de victorias respecto a la temporada pasada.         

Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 14º

PHOENIX SUNS

El equipo sorpresa de la temporada pasada luchó por clasificarse para Playoffs cuando nadie lo esperaba y acabo quedándose a las puertas de conseguirlo. Esta temporada 2014-2015 saben que su hándicap va a ser que ya todos los equipos les esperan como un rival muy peligroso. Uno de los interrogantes importantes es ver cómo va a encajar un roster joven que las miradas de los aficionados y periodistas se vuelvan hacia ellos exigiendo una mejora en la fantástica temporada anterior. En teoría, un verano más de trabajo puede haber sido genial para el equipo, pero falta verlo en la cancha. Al igual que vamos a ver la dificultosa convivencia entre Dragic, un Bledsoe por fin renovado y Thomas, el refuerzo importante del equipo de cara a la temporada. Si la conexión de los tres funciona, Gerald Green sigue por donde lo dejó, si los hermanos Morris, Plumlee y Len crecen como se espera y si los jugadores siguen tan cómodos con su entrenador Jeff Hornacek, los Suns serán la confirmación de la temporada.

Dragic, Bledsoe y Thomas ¿tres son multitud?

Juntar a Bledsoe con Dragic ya fue para algunos un deporte de alto riesgo que salió a la perfección para las tres partes. Phoenix se convertía en un equipo divertido de ver mientras Goran Dragic se erigía en un líder y Bledsoe confirmaba un muy buen rendimiento. Como no hay dos sin tres, este verano los Suns firmaban a la joven estrella de los Kings, Isaiah Thomas y surgen las dudas sobre si los tres serán capaces de congeniar en la pista. Del trio nombrado, Dragic es la estrella y el líder del equipo por bagaje, experiencia y calidad. Es bueno en el tiro lejano y espectacular en las penetraciones al aro. Bledsoe acaba de firmar un gran contrato y tendrá que hacer honor al mismo con su rendimiento en ambos lados de la cancha. Thomas llega con la vitola de jugador energético y explosivo que cambia partidos. Veremos a ver qué rol asume en Phoenix, porque es un eficiente tirador de larga distancia  que puede aprovechar si las defensas se centran en Dragic. Hornacek tiene trabajo para lograr que los Suns sean tan buenos como pueden serlo.  

El nivel de Gerald Green

El mejor matador de la NBA en la actualidad tuvo una impresionante evolución en su juego el año pasado. Marcó máximos en puntos anotados (15.8), porcentaje de triples (40%), asistencias (1.5) y rebotes (3.5). Un progreso brutal e inesperado y que debe confirmar este año. Se ha convertido en un francotirador muy fiable y sus incontables videos de mates en internet, se ven salpicados por increíbles demostraciones anotadoras como sus 41 puntos frente a Oklahoma. Ha ganado consistencia sin perder un ápice de explosividad. Habrá que ver si su progresión ha tocado techo a los 28 años o puede seguir mejorando su juego para llevarlo al siguiente nivel. Y por favor, que siga volando. 



Entrenador joven para equipo joven  

Un entrenador joven (este será solo su segundo año como entrenador en jefe) dirigiendo a Eric Bledsoe (24 años), Goran Dragic (28), Zoran Dragic (25), los hermanos Morris (25), Thomas (25), Ennis (20) o Plumlee (26). Increible juventud que marca el estilo al que juega el equipo de Hornacek. Un equipo rápido y dinámico que es muy cómodo e interesante de ver. Parece que este estilo será incluso más acusado este año con la incorporación de un terremoto como es Isaiah Thomas. Phoenix Suns será sin duda un equipo a tener en cuenta en la lucha por entrar en los playoffs del Oeste.          

Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 9º

SACRAMENTO KINGS

Uno de los equipos que parece en una constante reconstrucción y que lleva desde la temporada 2005-2006 sin pisar Playoffs. Para los aficionados es hora de olvidarse de los rumores de traslado de la franquicia y de que uno de los equipos que mejor ha jugado al baloncesto (los Kings de Adelman) tenga una digna réplica. Los Kings tienen piezas interesantes en el roster, aunque no parecen suficientes para llegar a jugar en postemporada. DeMarcus Cousins y un siempre discutido Rudy Gay serán los líderes de una franquicia que va a necesitar mucho de sus jugadores secundarios. El jugador de segundo año Ben McLemore, el espectacular pero inconsistente Derrick Williams, el ala pivot Jason Thompson y el novato Nick Stauskas son los llamados a acompañar a Cousins y Gay en el objetivo de acercarse a los Playoffs.   

Llegó tu hora DeMarcus

Capacidades de estrella de la NBA. Físico privilegiado para dominarlos a todos. Buenos movimientos con y sin balón. Una capacidad de bote impresionante para su altura. El, para muchos, mejor pivot de la NBA solo alimenta una duda sobre su rendimiento actual y futuro. Su carácter. No es un tema baladí. El carácter ha acabado con muchas carreras de jugadores que parecía iban a ser imparables. Después de pasar un verano con el Team USA proclamándose campeón del mundo llega la hora en la que Cousins tiene que dar el paso definitivo, olvidar las técnicas y ganar partidos para su equipo. Su amago de puñetazo a Valanciunas fue algo sobre lo que construir. DeMarcus tuvo la sangre fría de parar sus impulsos y contenerse. Si Cousins es capaz de controlar sus actitudes y centrarse en el juego, Sacramento se lo agradecerá y los fans de los Kings empezarán a recuperar una sonrisa que perdieron hace demasiado tiempo.



La vida sin Isaiah Thomas

El joven base de los Kings ha sido pieza clave para el equipo desde que llegó vía draft hace tres temporadas. Su crecimiento ha sido fulgurante y constante llegándole a discutir el liderazgo del equipo a Cousins. El año pasado llegó a superar los 20 puntos de media y subió su media de asistencias a 6. Sin embargo, este año decidía salir con destino Phoenix y Sacramento se quedaba sin su base titular. Para intentar suplirle, los Kings se hacían con el suplente de Chris Paul en los Clippers, Darren Collison que intentará dar algo más que el sólido rendimiento que siempre ofrece. Los Kings han perdido calidad y electricidad en el puesto de base y por ese lado puede que se vean las debilidades del equipo de Mike Malone.  

¿Algo más que vuelos Derrick?  

Entre todos los jugadores que componen la plantilla de Sacramento, he decidido hablar de Derrick Williams por un simple motivo: es un número dos del draft que no ha llegado ni al mínimo que se puede exigir a un jugador elegido en esa posición. Derrick Williams vivió sus mejores momentos en la NBA junto a Ricky Rubio, que le entendía y le mandaba bombas imposibles que Williams hundía. Pero Derrick Williams ha demostrado tener dificultades para embocar tiros desde la larga y media distancia y no se ha consolidado como un defensor de élite. Ahora mismo es solo un finalizador de Alley Hoop de élite. Su principal hándicap es que mide 2.04, lo que no le permite enfrentarse con ala pivots como Pau Gasol y que no tiene la velocidad necesaria para encarar a  aleros como Kevin Durant. Va a tener oportunidades porque no es mal jugador y porque un número dos de la lotería las merece, pero más les vale empezar a aprovecharlas mejor.


Predicción 2013-2014 de @nbablog33: 12º